Fibra y proteína: el dúo de la saciedad
Fibra soluble, como la de avena o manzana, retrasa la absorción de glucosa; proteína, como yogur griego o garbanzos, prolonga saciedad. Juntas estabilizan señal de hambre y evitan subidas y caídas bruscas que rompen el foco justo antes de una entrega.